El socket: Es el lugar de la placa base donde se aloja el microprocesador.
Existe una gran variedad de sockets en cuanto al número y al tipo de conexiones. A efectos ilustrativos, el número de conectores varía entre 40 y 1.366.
El socket dispone de unos puntos guía que permiten a quien monta el microprocesador colocarlo de forma correcta sobre él, ya que tienen forma cuadrada. Por regla general, las conexiones del socket no son completas y en alguno de sus extremos carece de conectores. Esto permite orientar el microprocesador, que tiene que entrar en el socket limpiamente y sin esfuerzo. En algunos casos la plataforma plástica del socket hace muesca en esos extremos para evitar que se encaje.
Para fijar el microprocesador al socket se utiliza una horquilla.Cuando la horquilla está levantada el socket está "abierto". Una vez se ha colocado el microprocesador en el socket, se baja la horquilla y se ancla en el seguro. Al bajar la horquilla, la plataforma plástica se desplaza apenas 1 mm, aprisionando los conectores del microprocesador y evitando que se separe. Este dispositivo de horquilla a veces es sustituido por una rosca o por un deslizador.
Alrededor del socket suele localizarse una serie de orificios para la instalación de los dispositivos de refrigeración del microprocesador.
El socket es específico del microprocesador, aunque un mismo socket puede albergar diferentes microprocesadores. Esta compatibilidad se da entre microprocesadores del mismo fabricante. Al respecto, encontramos dos variantes: Intel y AMD, que son las dos principales marcas de microprocesadores. Los sockets para modelos de Intel son exclusivos para estos y no admiten microprocesadores de AMD. Lo mismo sucede a la inversa.

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